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La otorrinolaringología, es aquella parte de la medicina que se ocupa de la anatomía, la fisiología y las enfermedades del oído, la nariz y la garganta. Durante esta época del año se convierte en una de las especialidades más visitadas. Hoy acudimos a la consulta del Dr. Jesús Moreno Bernal, especialista en Otorrinolaringología, en la Clínica EPS Aljarafe.


El Dr. Moreno Bernal nos explica que los pacientes acuden a su consulta con distintas patologías. En esta especialidad afecta de especial manera la época del año “en invierno vemos más procesos inflamatorios agudos, como por ejemplo de la faringe, también otitis agudas provocadas por catarros que se manifiestan en vías altas y todo lo vinculado con la garganta”. No explica que en verano, sin embargo, los procesos más habituales afectan más al oído externo provocados en muchos casos por los baños en el mar y la piscina, mientras que en primavera, los procesos alérgicos se convierten en los más habituales en las consultas de estos especialistas “nosotros diagnosticamos estas alergias y derivamos al magnífico servicio de alergología de la Clínica EPS Aljarafe, que serán los encargados de hacer todos los estudios”.

Recomendaciones para cuidar nuestros oídos, laringe y nariz

El Dr. Jesús Moreno Bernal, Otorrinolaringólogo nos recuerda que la alimentación es la base, a través de ella adoptaremos los nutrientes, vitaminas y minerales necesarias para que nuestro organismo funcione. “Debemos tener precaución con el frío pero también con los cambios bruscos de temperatura, que nos puede afectar especialmente a esta parte de nuestro organismo” explica.

“Respecto a la higiene, si el paciente no cursa alguna patología crónica y en tal caso estará supervisado por su médico, es suficiente con mantener una buena limpieza de la garganta a base de colutorios. Respecto al oído lo mejor es no tocarlo. Mi recomendación desde hace muchos años es limpiar nuestros oídos hasta donde llegue el pico de la toalla”. Nuestro doctor recuerda el peligro de ahondar en el interior de nuestro sistema auditivo, ya que podríamos provocar, incluso un tapón de cerumen, provocando, sin querer, un daño mayor. “A nuestro oído hay que dejarlo solo en materia de limpieza. Si es anatómicamente bueno, tiene mecanismos propios, si tiene defectos, es para lo que estamos aquí nosotros para ayudar en mejorar su funcionamiento, intentar solventar o prevenir una enfermedad”.

La nariz es parte importante para cuidar nuestra salud, tanto es así que funciona como primer filtro del aire que metemos en el interior de nuestro organismo. El Doctor nos recomienda que, para cuidarlo, apliquemos lavados con suero fisiológico, “la contaminación se adhiere a la nariz, al moco, es el mecanismo que tenemos para prevenir procesos inflamatorios infecciosos y mecánicos de la polución. Ese moco es el que expulsamos cómo debemos hacerlo? Pues con suero fisiológico, simplemente”.

¿Qué síntomas nos advierten que debemos visitar a nuestro especialista?

“Respecto a la laringe y faringe, debemos estar atentos si sentimos dificultar para tragar. Si presentamos una ronquera que supera los 20 días de evolución y no se cura. Debemos estar atentos a las amígdalas, especialmente si se presentan purulentas, un problema de amígdalas podría acompañar con fiebres altas” nos aclara nuestro especialista.
En lo que a la nariz se refiere, el Dr. nos indica que estemos atentos, sobre todo si presentamos mucosidad por una de las fosas de color “insano” nos especifica. Para concluir con estos consejos se refiere al aparato auditivo “acudir al especialista ante el más mínimo síntoma de hipoacusia”.

Si advierte algunos de estos síntomas, consulte con su especialista:

-Dificultad para oír con claridad en ambientes cotidianos, ruidosos o conversaciones telefónicas.
-Oír ruidos o pitidos internos.
-Dolor, presión, supuración de oídos.
-Sequedad o sangrado de la nariz.
-Exceso de moco.
-Dificultar respiratoria por vía nasal.
-Catarros, faringitis o amigdalitis repetidas.
-Ronquidos.
-Ronquera, cambios de voz.
-Dificultad para tragar.
-Mareos, desequilibrios.
-Aparición de bultos en el cuello.